El corto ganador del festival de cine independiente de sundance, de Alex Pastor

Poeta!, di pasoLos furtivos besos!... ¡La sombra! Los recuerdos! La luna no vertíaAllí ni un solo rayo... Temblabas y eras mía.Temblabas y eras mía bajo el follaje espeso,Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso,El contacto furtivo de tus labios de seda...La selva negra y mística fue la alcoba sombría...En aquel sitio el musgo tiene olor de reseda...Filtró luz por las ramas cual si llegara el día,Entre las nieblas pálidas la luna aparecía...Poeta, di pasoLos íntimos besos!¡Ah, de las noches dulces me acuerdo todavía!En señorial alcoba, do la tapiceríaAmortiguaba el ruido con sus hilos espesosDesnuda tú en mis brazos fueron míos tus besos;Tu cuerpo de veinte años entre la roja seda,Tus cabellos dorados y tu melancolíaTus frescuras de virgen y tu olor de reseda...Apenas alumbraba la lámpara sombríaLos desteñidos hilos de la tapicería.Poeta, di pasoEl último beso!¡Ah, de la noche trágica me acuerdo todavía!El ataúd heráldico en el salón yacía,Mi oído fatigado por vigilias y excesos,Sintió como a distancia los monótonos rezos!Tú mustia yerta y pálida entre la negra seda,La llama de los cirios temblaba y se movía,Perfumaba la atmósfera un olor de reseda,Un crucifijo pálido los brazos extendíaY estaba helada y cárdena tu boca fue mía!
Oh dulce niña pálida, que como un montón de orode tu inocencia cándida conservas el tesoro; a quien los más audaces, en locos devaneos, jamás se han acercado con carnales deseos;tú, que adivinar dejas inocencias extrañasen tus ojos velados por sedosas pestañas, y en cuyos dulces labios -abiertos sólo al rezo- jamás se habrá posado ni la sombra de un beso...Dime quedo, en secreto, al oído, muy paso,con esa voz que tiene suavidades de raso: si entrevieras dormida a aquel con quien tú sueñas, tras las horas de baile rápidas y risueñas,y sintieras sus labios anidarse en tu bocay recorrer tu cuerpo, y en tu lascivia loca besar tus pliegues de tibio aroma llenos y las rígidas puntas rosadas de tus senos;si en los locos, ardientes y profundos abrazosagonizar soñar de placer en sus brazos, por aquel de quien eres todas las alegrías, ¡Oh dulce niña pálida!, di, ¿te resistirías?
Autor desconocido
Maruja Viviera
Zenón Nieves
Jose Asunción Silva
Jose Asunción Silva
Charles Baudelaire
Amado Nervo
En los antiguos cuartos hay armarios

Charles Baudelaire